Hablemos de qué es Ser Hombre. A tu familia, a la iglesia y a tu sociedad le urge.

Como Consejero Bíblico veo que muchos de los problemas se deben a hijos rebeldes, padres irresponsables, pastores vanidosos, ministros soberbios o perezosos, esposos que solo se aman a sí mismos y, en suma, hombres que no se comportan como hombres.

El mundo sufre porque el concepto de lo masculino ha sido corrompido por el pecado ––nos creemos más hombres por tener más mujeres, no honramos el Pacto Matrimonial, padres que ignoran a sus hijos, malos ciudadanos, vecinos egoístas, profesionales tramposos, empresarios, gobernantes y jueces corruptos––. Dios nos creó para otra cosa.

Por ello, en Restaura Ministerios deseamos comenzar una nueva serie titulada #SéHombre, en la cual revisemos la masculinidad desde el punto de vista de lo que Dios ha dicho. Empecemos con la primer publicación.

Sé hombre al reconocer tu naturaleza

El gran problema de los varones es nuestro orgullo. Por lo general nos cuesta reconocer nuestros errores, siempre queremos tener la razón, nos creemos autosuficientes y buscamos hacer las cosas a nuestra manera, o para decirlo claramente, queremos salirnos con la nuestra.

Un claro ejemplo de nuestra naturaleza orgullosa como varones es la reacción de Adán cuando el Señor le pide cuentas por su pecado y el de su esposa. Cínicamente culpa a Eva y hace responsable a Dios porque fue la mujer que Dios le dio. Nuestra naturaleza pecaminosa dificulta y obstaculiza la obra de Dios en nosotros. Por ello no debemos persistir en ella.

Hombre, el Señor dice que…

  • tu naturaleza es pecaminosa, no hay bondad ni justicia en ella (Romanos 1:18-32; 3:9-18)
  • sin Dios estás muerto y no puedes hace nada para que se agrade de ti (Romanos 5:12; 8:1, 6, 8)
  • eres débil (Romanos 2:1-3; 7:18-21; 8:3-4)
  • vivir en esta naturaleza acarrea muerte y condenación (Romanos 6:23; 8:5-8; Colosenses 3:5-9 Efesios 4:17-20; 5:1-7)
  • necesitas morir a este viejo hombre y vivir según el nuevo, el espiritual (Romanos 8:9-13; Colosenses 3:9-10; Efesios 4:20-24).

Reconocer nuestra naturaleza es el principio de nuestra conversión al Señor. Como ha leído en los anteriores textos, el evangelio de Cristo dice que debemos arrepentirnos de nuestro pecado para ya no practicarlo más.

¿Cómo sería tu vida si…?

Los hombres necesitamos reconocer nuestra naturaleza pecaminosa para darnos cuenta del mal que nos estamos haciendo y que hacemos a quienes nos rodean, pues estamos centrados en nosotros mismos.

  • ¿qué cambiaría en tu vida si abandonaras la práctica de pecados?
  • ¿cómo cambiaría tu relación con tu familia?
  • ¿qué cambiaría como esposo y cómo afectaría positivamente a tu esposa?
  • ¿tienes hijos? ¿cómo te relacionarías con ellos considerando cómo Dios quiere relacionarse contigo?
  • ¿qué sería diferente en tu trato con las mujeres y con tus amigos?
  • ¿qué decisiones debes tomar de ahora en adelante?

Persevera, cada día

Necesitamos que cada discípulo de Jesucristo decida Ser Hombre en los términos de Dios, no en los de la cultura ni en los nuestros. Él te ha dado un nuevo propósito, el de adorarle, y eso desencadena una transformación en la vida de quien ha hecho a Cristo su Señor. Decide reconocer tu naturaleza cada día, vivir en la nueva naturaleza espiritual que Dios produce en ti y Sé Hombre.

Efraín Ocampo es consejero bíblico y fundó junto con su esposa Paola Rojo la organización sin fines de lucro Restaura Ministerios para ayudar a toda persona e iglesia a reconciliarse con Dios y con su prójimo. También es autor del éxito de librería “La Iglesia Útil”, entre otros libros.
Encuentra más sobre este tema en su libro de Restauración Personal “40 días en el desierto“. También lee el libro de Restauración de Relaciones “Amar como a mí mismo” y de Restauración de Iglesias “La Iglesia Útil“.

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