Recibe consejo bíblico si están en fornicación.

La sexualidad con la persona amada es maravillosa. Estamos hechos para ello. Nuestros cuerpos muestran el diseño de Dios y disfrutar de la intimidad con el esposo o la esposa es verdaderamente una bendición. Eso es así cuando lo hacemos en el orden que el Señor ha dispuesto para todas las cosas, incluido el matrimonio.

Ese orden es para nuestra protección. Por eso trae solo cosas buenas para la vida y vivir fuera de ese orden buscando esas mismas cosas buenas no es un atajo. ¡Todo lo contrario! Trae dolor, decepción y muerte. En este artículo te diremos qué puedes hacer para recurrir a la gracia de Dios y traer restauración a tu vida.

La fornicación es pecado

Lo primero que necesitas reconocer es que es un pecado. Significa que debes renunciar a eso para vivir en el orden que Dios ha dado a la sexualidad y así puedas disfrutar de los beneficios.

¿Por qué es pecado? El amor sin compromiso no es amor. Las marcas emocionales de entregar lo más sagrado a alguien que no lo apreciará son tan profundas que por lo general quienes practican la fornicación piensan que sus vidas no son especiales y que sus cuerpos no son sagrados. Han iniciado un ciclo en el que desestiman sus propias vidas y las de los demás. Cuando se casen será muy fácil ser infieles porque lo más valioso ha dejado de tener valor. Dios reservó la intimidad sexual al matrimonio para evitar que las enfermedades de transmisión sexual como el Virus de Inmunodeficiencia Adquirida (VIH) existieran, para que los embarazos no deseados no destruyeran las vidas de padres, madres e hijos, así como que las mujeres tuvieran que salir adelante solas con todo lo que ello implica.

17 Pero el que se une al Señor se hace uno con él en espíritu. 18 Huyan de la inmoralidad sexual. Todos los demás pecados que una persona comete quedan fuera de su cuerpo; pero el que comete inmoralidades sexuales peca contra su propio cuerpo. 19 ¿Acaso no saben que su cuerpo es templo del Espíritu Santo, quien está en ustedes y al que han recibido de parte de Dios? Ustedes no son sus propios dueños… 1 Corintios 6

Fornicación no es igual a matrimonio

En la Ley de Moisés quienes fornicaban tenían un castigo al ser descubiertos, por lo que no se consideraba matrimonio a los practicantes del sexo sin compromiso. Asimismo, los fornicarios podían enmendar el pecado al arrepentirse (Éxodo 22:16-17).

19 Ahora bien, las obras de la carne son evidentes. Estas son: inmoralidad sexual, impureza, desenfreno, 20 idolatría, hechicería, enemistades, pleitos, celos, ira, contiendas, disensiones, partidismos, 21 envidia, borracheras, orgías y cosas semejantes a estas, de las cuales les advierto, como ya lo hice antes, que los que hacen tales cosas no heredarán el reino de Dios. Gálatas 5:19-21

18 Huyan de la inmoralidad sexual. Cualquier otro pecado que el hombre cometa está fuera del cuerpo, pero el inmoral sexual peca contra su propio cuerpo. 1 Corintios 6:18

Mira lo que le dijo Jesús a la samaritana (Juan 4). Él sabe que ella vive con alguien, pero no están casados. Casarse es hacer ante Dios las promesas del matrimonio para protección y cuidado de los miembros de la familia. Sin compromiso la familia es vulnerable.

Ser restaurados de la fornicación es posible

Quienes reconocen que están ofendiendo a Dios con su comportamiento pueden arrepentirse al dejar de practicarlo, como cualquier otro pecado. En Dios todas las cosas son hechas nuevas, pero eso no te librará de las posibles consecuencias que debas afrontar. Sin embargo, podrás lograrlo con él en tu vida. 

A esta oportunidad inmerecida se le llama gracia. Cristo pagó en la cruz por tu pecado para que en adelante vivas en el orden que ha dispuesto para tu beneficio. Busca su perdón y comienza de nuevo respetando tu cuerpo y el de otras personas. Es una creación preciosa y sagrada porque Cristo lo redimió de la muerte y Dios lo santifica. Resérvalo para tu esposo o esposa.

Tal como lo explicaba la ley de Moisés, quienes tienen relaciones sexuales fuera del matrimonio pueden casarse o no hacerlo. Lo que es obligatorio es que ambos ya no forniquen más entre ellos o con otros. Estas son algunas sugerencias:

  • Conversar si realmente desean hacer el pacto matrimonial.
  • Orar antes de tomar la decisión.
  • Que cada uno de los dos reciba consejo bíblico de los padres, los pastores, los ancianos, etc.
  • Podría darse el caso de que decidan no casarse, pero si deciden hacerlo, hagan planes pronto.

La fornicación trae la ira de Dios; el arrepentimiento, su gracia

La Ley de Moisés nos mostró qué es el pecado y que la paga del pecado es muerte. La gracia por medio del Señor Jesús nos da la oportunidad de arrepentirnos por el mal que hicimos. Podemos acercarnos al trono de la gracia para hacer en adelante lo que Dios aprueba porque es lo bueno para nosotros.

El apóstol Pablo también recordó a la iglesia la necesidad de arrepentirnos para no ser objeto de la justicia de Dios cuando sea momento del justo juicio.

Por lo tanto, hagan morir lo terrenal en sus miembros: inmoralidad sexual, impureza, bajas pasiones, malos deseos y la avaricia, que es idolatría. A causa de estas cosas viene la ira de Dios sobre los rebeldesEn ellas anduvieron también ustedes en otro tiempo cuando vivían entre ellos. Pero ahora, dejen también todas estas cosas: ira, enojo, malicia, blasfemia y palabras groseras de su boca. No se mientan los unos a los otros; porque se han despojado del viejo hombre con sus prácticas 10 y se han vestido del nuevo, el cual se renueva para un pleno conocimiento conforme a la imagen de aquel que lo creó. Colosenses 3

¿Qué hacer después del arrepentimiento?

Te animamos a fortalecer tu comunión con Dios antes de tomar una decisión definitiva en cuanto a casarse o no.
 
Restaurar tu comunión con el Señor consiste en estar en oración constante, meditando en las Escrituras para llenar tu mente de lo que Dios quiere,  reunirte con otros cristianos y ser discipulados por personas que teman a Dios al conocerle y obedecerle ––si eres hombre, con un hombre; si eres mujer, con una mujer––. No vivan este proceso en solitario y reciban orientación de cristianos maduros.
 
Quiero decirte que lo que realmente necesitan tú y tu pareja es al Señor en cada una de sus vidas. Lo demás irá tomando su lugar.
 

También podría interesarte:

Efraín Ocampo es consejero bíblico y fundó junto con su esposa Paola Rojo la organización sin fines de lucro Restaura Ministerios para ayudar a toda persona e iglesia a reconciliarse con Dios y con su prójimo. También es autor del éxito de librería “La Iglesia Útil”, entre otros libros.
Encuentra más sobre estos temas en el libro de Restauración de Relaciones “Amar como a mí mismo“. Para Restauración Personal, tenemos el libro “40 días en el desierto“, y para Restauración de Iglesias, “La Iglesia Útil“.

 

Comments

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.