Recibe consejo bíblico si están en fornicación.

La sexualidad con la persona amada es maravillosa. Estamos hechos para ello. Nuestros cuerpos muestran el diseño de Dios y disfrutar de la intimidad con el esposo o la esposa es verdaderamente una bendición. Eso es así cuando lo hacemos en el orden que el Señor ha dispuesto para todas las cosas, incluido el matrimonio.

Ese orden es para nuestra protección. Por eso trae solo cosas buenas para la vida y vivir fuera de ese orden buscando esas mismas cosas buenas no es un atajo. ¡Todo lo contrario! Trae dolor, decepción y muerte. En este artículo te diremos qué puedes hacer para recurrir a la gracia de Dios y traer restauración a tu vida.

¿Por qué la fornicación es pecado?

Hoy es común aun entre cristianos tener varias parejas sexuales y que no exista ni siquiera una relación de noviazgo. Este comportamiento es pecado porque destruye el concepto de tienes de ti, del sexo, de las relaciones, del matrimonio y la familia. Tu vida carece de significado, por lo que buscas que el sexo se lo dé. No estoy diciendo que tu vida sea horrenda, digo que en el fondo de tu corazón tu vida no tiene propósito. Aunque digas creer en Dios eso es lo que realmente ocurre en tu vida. Vivir así destruirá tus emociones a tal grado que, sin darte cuenta, pienses que tienes poco valor. Necesitas recordar que tu valor está en Cristo, no en el sexo.

Si lo hacen en su noviazgo están engañándose si fornican pensando “de cualquier manera nos vamos a casar”. Están deshonrándose a sí mismos y a su pareja, pero si en verdad se aman deben parar y comenzar de nuevo, así como honrarse mutuamente aferrándose a la gracia y el perdón de Dios. La verdad es que la mayoría de los noviazgos que fornican porque, supuestamente, se casarán, terminan la relación antes o al poco tiempo de haberse casado. El fundamento de su relación es el sexo, no Cristo.

¿Por qué es pecado? El amor sin compromiso no es amor. Las marcas emocionales de entregar lo más sagrado a alguien que no lo apreciará son tan profundas que por lo general quienes practican la fornicación piensan que sus vidas no son especiales y que sus cuerpos no son sagrados. Han iniciado un ciclo en el que desestiman sus propias vidas y las de los demás. Cuando se casen será muy fácil ser infieles porque lo más valioso ha dejado de tener valor. Dios reservó la intimidad sexual al matrimonio para darnos a conocer la belleza que hay en la santidad de nuestros cuerpos y nuestras vidas (ya no somos nuestros, hemos sido comprados con sangre ) y para evitar que las enfermedades de transmisión sexual existieran, para que los embarazos no deseados no destruyeran las vidas de padres, madres e hijos, así como que las mujeres tuvieran que salir adelante solas con todo lo que ello implica.

12 Todas las cosas me son lícitas, pero no todo me conviene. Todas las cosas me son lícitas, pero yo no me dejaré dominar por ninguna. 13 La comida es para el estómago, y el estómago para la comida, pero Dios destruirá tanto al uno como a la otra. El cuerpo no es para la inmoralidad sexual, sino para el Señor, y el Señor para el cuerpo. 14 Pues como Dios levantó al Señor, también a nosotros nos levantará por medio de su poder. 15 ¿No saben que sus cuerpos son miembros de Cristo? ¿Quitaré, pues, los miembros de Cristo para hacerlos miembros de una prostituta? ¡De ninguna manera! 16 ¿O no saben que el que se une con una prostituta es hecho con ella un solo cuerpo? Porque dice: Los dos serán una sola carne. 17 Pero el que se une con el Señor, un solo espíritu es. 18 Huyan de la inmoralidad sexual. Cualquier otro pecado que el hombre cometa está fuera del cuerpo, pero el inmoral sexual peca contra su propio cuerpo. 19 ¿O no saben que su cuerpo es templo del Espíritu Santo, que mora en ustedes, el cual tienen de Dios, y que no son de ustedes? 20 Pues han sido comprados por precio. Por tanto, glorifiquen a Dios en su cuerpo. 1 Corintios 6

Fornicación no es igual a matrimonio

En la Ley de Moisés quienes fornicaban tenían un castigo al ser descubiertos, por lo que no se consideraba matrimonio a los practicantes del sexo sin compromiso. Asimismo, los fornicarios podían enmendar el pecado al arrepentirse (Éxodo 22:16-17).

19 Ahora bien, las obras de la carne son evidentes. Estas son: inmoralidad sexual, impureza, desenfreno, 20 idolatría, hechicería, enemistades, pleitos, celos, ira, contiendas, disensiones, partidismos, 21 envidia, borracheras, orgías y cosas semejantes a estas, de las cuales les advierto, como ya lo hice antes, que los que hacen tales cosas no heredarán el reino de Dios. Gálatas 5:19-21

Mira lo que le dijo Jesús a la samaritana (Juan 4). Él sabe que ella vive con alguien, pero no están casados. Casarse es hacer ante Dios las promesas del matrimonio para protección y cuidado de los miembros de la familia. Sin compromiso la familia es vulnerable.

Ser restaurados de la fornicación es posible

Hay que reconocer que están ofendiendo a Dios con su comportamiento y deshonrando su templo, es decir su cuerpo, el cual es sagrado por estar consagrado al Señor. Deben arrepentirse, como de cualquier otro pecado, al dejar de practicar fornicación. En Dios todas las cosas son hechas nuevas, pero eso no te librará de las posibles consecuencias que debas afrontar. 

A esta oportunidad inmerecida se le llama gracia. Cristo pagó en la cruz por tu pecado para que en adelante vivas en el orden que ha dispuesto para tu beneficio. Busca su perdón y comienza de nuevo respetando tu cuerpo y el de otras personas. Es una creación preciosa y sagrada porque Cristo lo redimió de la muerte y Dios lo santifica. Resérvalo para tu esposo o esposa.

La ley de Moisés consideraba una ley humanitaria que quienes tenían relaciones sexuales fuera del matrimonio pudieran casarse o no hacerlo (Éxodo 22:16, 17). El hombre que engañó a la soltera debía restituir a la mujer y a su familia si ella no quería casarse o si su padre la negara. Lo que es obligatorio es que ambos ya no forniquen más entre ellos o con otros. Estas son algunas sugerencias:

  • Conversar si realmente desean hacer el pacto matrimonial.
  • Orar antes de tomar la decisión.
  • Que cada uno de los dos reciba consejo bíblico de los padres, los pastores, los ancianos, etc.
  • Podría darse el caso de que decidan no casarse, pero si deciden hacerlo, hagan planes pronto.

La fornicación trae la ira de Dios; el arrepentimiento, su gracia

La Ley de Moisés nos mostró qué es el pecado y que la paga del pecado es muerte. La gracia por medio del Señor Jesús nos da la oportunidad de arrepentirnos por el mal que hicimos. Podemos acercarnos al trono de la gracia para hacer en adelante lo que Dios aprueba porque es lo bueno para nosotros.

El apóstol Pablo también recordó a la iglesia la necesidad de arrepentirnos del pecado que estemos practicando para no ser objeto de la justicia de Dios cuando sea momento del justo juicio.

Por lo tanto, hagan morir lo terrenal en sus miembros: inmoralidad sexual, impureza, bajas pasiones, malos deseos y la avaricia, que es idolatría. A causa de estas cosas viene la ira de Dios sobre los rebeldesEn ellas anduvieron también ustedes en otro tiempo cuando vivían entre ellos. Pero ahora, dejen también todas estas cosas: ira, enojo, malicia, blasfemia y palabras groseras de su boca. No se mientan los unos a los otros; porque se han despojado del viejo hombre con sus prácticas 10 y se han vestido del nuevo, el cual se renueva para un pleno conocimiento conforme a la imagen de aquel que lo creó. Colosenses 3

¿Qué hacer después del arrepentimiento?

Te animamos a fortalecer tu comunión con Dios antes de tomar una decisión definitiva en cuanto a casarse o no si están muy enamorados pero tienen vergüenza de lo que han hecho.
 
Restaurar tu comunión con el Señor consiste en estar en oración constante, meditando en las Escrituras para llenar tu mente de lo que Dios quiere para hacerlo, reunirte con otros cristianos y ser discipulados por personas que teman a Dios para que se ayuden mutuamente a conocerle y obedecerle ––si eres hombre, con un hombre; si eres mujer, con una mujer––. No vivan este proceso en solitario y reciban orientación de cristianos maduros.
 
Quiero decirte que lo que realmente necesitan tú y tu pareja es al Señor en cada una de sus vidas. Lo demás irá tomando su lugar.
 

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Efraín Ocampo es consejero bíblico y fundó junto con su esposa Paola Rojo la organización sin fines de lucro Restaura Ministerios para ayudar a toda persona e iglesia a reconciliarse con Dios y con su prójimo. También es autor del éxito de librería “La Iglesia Útil”, entre otros libros.
Encuentra más sobre estos temas en el libro de Restauración de Relaciones “Amar como a mí mismo“. Para Restauración Personal, tenemos el libro “40 días en el desierto“, y para Restauración de Iglesias, “La Iglesia Útil“.

 

Comments

1 Comment

  1. Efraín Ocampo

    Hola Luisa, gracias por comentar. Lamentamos que estés en esta situación. Escribimos al correo electrónico que proporcionaste pero el sistema nos lo regresó porque no existe la dirección. Queremos ayudarte. Por favor escribe a contacto@restauraministerios.org para dar seguimiento a tu caso. Dios te bendiga.

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