Recibe consejo bíblico si están en fornicación.

La sexualidad con la persona amada es maravillosa. Estamos hechos para ello. Nuestros cuerpos muestran el diseño de Dios y disfrutar de la intimidad con el esposo o la esposa es verdaderamente una bendición. Eso es así cuando lo hacemos en el orden que el Señor ha dispuesto para todas las cosas, incluido el matrimonio.

Ese orden es para nuestra protección. Por eso trae solo cosas buenas para la vida y vivir fuera de ese orden buscando esas mismas cosas buenas no es un atajo. ¡Todo lo contrario! Trae dolor, decepción y muerte. Por ejemplo, enfermedades sexuales, abortos, depresión, suicidios. Si quedan embarazados es sabido que muchas veces el hombre huye de la relación y abandona a la mujer y al hijo por temor a asumir su responsabilidad. Nada de lo anterior vale la pena.

En este artículo te diremos qué puedes hacer para recurrir a la gracia de Dios y traer restauración a tu vida.

¿Por qué la fornicación es pecado?

Somos seres sexuales. Dios nos creó para reproducirnos y también para encontrar placer en el ejercicio de la sexualidad. Por eso tantos se preguntan por qué es pecado algo que es bueno. ¡Claro que es bueno! Lo que Dios hizo es bueno y todo lo hizo en un orden y para un orden. La sexualidad fue diseñada para el matrimonio. -“Eso es lo que dicen en la iglesia”, algunos piensan. En una época en la que la sexualidad no tiene límites, todos parecen disfrutarla. Observa otra vez y piensa en las consecuencias reales de ello: embarazos no deseados, abortos, hombres y mujeres que piensan que tienen valor para otra persona a través del sexo, familias que comienzan sin entender qué es una familia ni qué es un padre o una madre, hijos maltratados o ignorados que no reciben de los progenitores lo que necesitan, enfermedades de transmisión sexual, adicción al sexo que impide a quienes lo padecen relacionarse sanamente con otros y son incapaces de tener una relación íntima que no implique sexo, así como la iniciación a depravaciones sexuales, violencia y la distorsión de la percepción de uno mismo, de otros, del amor, del sexo, de las relaciones, del matrimonio y la familia. Los que quieren que esto siga así nunca reconocerán que las relaciones sexuales desordenadas son malas.

Cuando Dios nos enseña que las relaciones sexuales son para el matrimonio es porque él nos creó. El pecado corrompió lo bueno que Dios hizo. El sexo corrompido es que quienes lo practican sienten que su vida carece de significado y piensan que el sexo se lo dará. Aunque digas creer en Dios eso es lo que realmente ocurre en tu vida. Vivir así destruirá tus emociones sin darte cuenta. Necesitas recordar que tu valor está en Cristo, no en el sexo, que fuera del orden de Dios es idolatría (porque prefieres amar tu placer más que a Dios).

Hoy es común aun entre cristianos tener relaciones sexuales en el noviazgo (y ni siquiera hay compromiso para casarse). No solo eso, tienen varias parejas sexuales sin siquiera una relación de noviazgo. Con ambos comportamientos imitan las inmoralidades sexuales de los no cristianos. Los que hacen eso están engañándose pensando “de cualquier manera nos vamos a casar”. Se deshonran a sí mismos y a su pareja al no buscar lo mejor para ustedes. El fundamento de su relación es el sexo, no Cristo. Si en verdad se aman deben parar y comenzar de nuevo, así como honrarse mutuamente aferrándose a la gracia y el perdón de Dios. La verdad es que la mayoría de los noviazgos que fornican porque supuestamente se casarán terminan la relación antes de casarse dejando heridas mentales, emocionales y espirituales o son más propensos al divorcio y a hacerlo en el primer año.

Fornicación no es amor

El amor sin compromiso no es amor. Las marcas emocionales de entregar lo más sagrado a alguien que no lo apreciará son tan profundas que por lo general quienes practican la fornicación piensan que sus vidas no son especiales y que sus cuerpos no son sagrados. ¿Estás en una relación así? ¡Huye de ella! Han iniciado un ciclo en el que desestiman sus propias vidas y las de los demás. Se podría pensar que la motivación para tener sexo antes del matrimonio es el amor, pero solo es egoísmo y vivir sometidos a sus deseos desordenados. Amor verdadero sería honrar el templo del hijo o hija de Dios que esta en soltería

Cuando se casen será muy fácil ser infieles porque lo más valioso ha dejado de tener valor. Dios reservó la intimidad sexual al matrimonio para darnos a conocer la belleza que hay en la santidad de nuestros cuerpos y nuestras vidas (ya no somos nuestros, hemos sido comprados con sangre ). Usa tu libertad para hacer lo bueno, los que da honra, para ser un hijo de Dios, no para someterte a tus pasiones.

12 Todas las cosas me son lícitas, pero no todo me conviene. Todas las cosas me son lícitas, pero yo no me dejaré dominar por ninguna. 13 La comida es para el estómago, y el estómago para la comida, pero Dios destruirá tanto al uno como a la otra. El cuerpo no es para la inmoralidad sexual, sino para el Señor, y el Señor para el cuerpo. 14 Pues como Dios levantó al Señor, también a nosotros nos levantará por medio de su poder. 15 ¿No saben que sus cuerpos son miembros de Cristo? ¿Quitaré, pues, los miembros de Cristo para hacerlos miembros de una prostituta? ¡De ninguna manera! 16 ¿O no saben que el que se une con una prostituta es hecho con ella un solo cuerpo? Porque dice: Los dos serán una sola carne. 17 Pero el que se une con el Señor, un solo espíritu es. 18 Huyan de la inmoralidad sexual. Cualquier otro pecado que el hombre cometa está fuera del cuerpo, pero el inmoral sexual peca contra su propio cuerpo. 19 ¿O no saben que su cuerpo es templo del Espíritu Santo, que mora en ustedes, el cual tienen de Dios, y que no son de ustedes? 20 Pues han sido comprados por precio. Por tanto, glorifiquen a Dios en su cuerpo. 1 Corintios 6

Fornicación no es igual a matrimonio

En la Ley de Moisés quienes fornicaban tenían un castigo al ser descubiertos, por lo que no se consideraba matrimonio a los practicantes del sexo sin compromiso. Asimismo, los fornicarios podían enmendar el pecado al arrepentirse (Éxodo 22:16-17).

19 Ahora bien, las obras de la carne son evidentes. Estas son: inmoralidad sexual, impureza, desenfreno, 20 idolatría, hechicería, enemistades, pleitos, celos, ira, contiendas, disensiones, partidismos, 21 envidia, borracheras, orgías y cosas semejantes a estas, de las cuales les advierto, como ya lo hice antes, que los que hacen tales cosas no heredarán el reino de Dios. Gálatas 5:19-21

Mira lo que le dijo Jesús a la samaritana (Juan 4). Él sabe que ella vive con alguien, pero no están casados. Casarse es hacer ante Dios las promesas del matrimonio para protección y cuidado de los miembros de la familia. Sin compromiso la familia es vulnerable.

Ser restaurados de la fornicación es posible

Hay que reconocer que están ofendiendo a Dios con su comportamiento y deshonrando su templo, es decir su cuerpo, el cual es sagrado por estar consagrado al Señor. Deben arrepentirse, como de cualquier otro pecado, al dejar de practicar fornicación. En Dios todas las cosas son hechas nuevas, pero eso no te librará de las posibles consecuencias que debas afrontar. 

A esta oportunidad inmerecida se le llama gracia. Cristo pagó en la cruz por tu pecado para que en adelante vivas en el orden que ha dispuesto para tu beneficio. Busca su perdón y comienza de nuevo respetando tu cuerpo y el de otras personas. Es una creación preciosa y sagrada porque Cristo lo redimió de la muerte y Dios lo santifica. Resérvalo para tu esposo o esposa.

La ley de Moisés consideraba una ley humanitaria para que quienes tenían relaciones sexuales fuera del matrimonio pudieren casarse o no hacerlo (Éxodo 22:16, 17). El hombre que engañó a la soltera debía restituir a la mujer y a su familia si ella decidía no casarse con él o si su padre la negara al dudar que ese hombre cuidaría de su hija teniéndola como esposa, lo cual estaba demostrando que no podría hacer. Aunque esa ley no está vigente, lo que es obligatorio entre los hijos de Dios es que ambos ya no forniquen más entre ellos o con otros. Estas son algunas sugerencias:

  • Conversar si realmente desean hacer el Pacto Matrimonial, el cual es sagrado.
  • Orar antes de tomar la decisión.
  • Escuchar a sus familias y a personas sabias y temerosas de Dios que los aman.
  • Podría darse el caso de que decidan no casarse, pero si deciden hacerlo, hagan planes pronto.

Necesitamos ser una iglesia que restaura a los pecadores, que los reconcilie con Dios, que contribuya a la sanidad de quienes tropezaron, no una iglesia que condena. Seamos esa iglesia que entiende la debilidad humana, que se sabe perdonada y amada por Dios a pesar de haber sido enemigos de Dios en el pasado, que corrige y acompaña.

La fornicación trae la ira de Dios; el arrepentimiento, su gracia

La Ley de Moisés nos mostró qué es el pecado y que la paga del pecado es muerte. La gracia por medio del Señor Jesús nos da la oportunidad de arrepentirnos por el mal que hicimos para evitar esa muerte eterna al final de nuestras vidas. Podemos acercarnos al trono de la gracia para hacer en adelante lo que Dios aprueba porque es lo bueno para nosotros.

El apóstol Pablo también recordó a la iglesia la necesidad de arrepentirnos del pecado que estemos practicando para no ser objeto de la justicia de Dios cuando sea momento del justo juicio.

Por lo tanto, hagan morir lo terrenal en sus miembros: inmoralidad sexual, impureza, bajas pasiones, malos deseos y la avaricia, que es idolatría. A causa de estas cosas viene la ira de Dios sobre los rebeldesEn ellas anduvieron también ustedes en otro tiempo cuando vivían entre ellos. Pero ahora, dejen también todas estas cosas: ira, enojo, malicia, blasfemia y palabras groseras de su boca. No se mientan los unos a los otros; porque se han despojado del viejo hombre con sus prácticas 10 y se han vestido del nuevo, el cual se renueva para un pleno conocimiento conforme a la imagen de aquel que lo creó. Colosenses 3

¿Qué hacer después del arrepentimiento?

Te animamos a fortalecer tu comunión con Dios antes de tomar una decisión definitiva en cuanto a casarse o no si están muy enamorados pero tienen vergüenza de lo que han hecho.
 
Restaurar tu comunión con el Señor consiste en estar en oración constante, meditando en las Escrituras para llenar tu mente de lo que Dios quiere para hacerlo, reunirte con otros cristianos y ser discipulados por personas que teman a Dios para que se ayuden mutuamente a conocerle y obedecerle ––si eres hombre, con un hombre; si eres mujer, con una mujer––. No vivan este proceso en solitario y reciban orientación de cristianos maduros.
 
Quiero decirte que lo que realmente necesitan tú y tu pareja es al Señor en cada una de sus vidas. Lo demás irá tomando su lugar.
 

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Efraín Ocampo es consejero bíblico y fundó junto con su esposa Paola Rojo la organización sin fines de lucro Restaura Ministerios para ayudar a toda persona e iglesia a reconciliarse con Dios y con su prójimo. También es autor del éxito de librería “La Iglesia Útil”, entre otros libros.
Encuentra más sobre estos temas en el libro de Restauración de Relaciones “Amar como a mí mismo“. Para Restauración Personal, tenemos el libro “40 días en el desierto“, y para Restauración de Iglesias, “La Iglesia Útil“.

 

1 Comment

  1. Efraín Ocampo

    Hola Luisa, gracias por comentar. Lamentamos que estés en esta situación. Escribimos al correo electrónico que proporcionaste pero el sistema nos lo regresó porque no existe la dirección. Queremos ayudarte. Por favor escribe a contacto@restauraministerios.org para dar seguimiento a tu caso. Dios te bendiga.

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