Mira de un vistazo lo que ha dicho Dios sobre ella.

En México, los católicos conmemoran cada 12 de diciembre la aparición de María , la misma que habría concebido a Jesús por el Espíritu Santo, a un indígena. Guadalupe es la adaptación al español de una palabra que pudo haber tenido origen náhuatl, Coatlayopeuh.

Por ser el día en que veneran a María me di a la tarea de escribir este breve texto con el fin de exponer lo que la Biblia dice de ella, una mujer a quien el catolicismo atribuyó, erróneamente, características divinas como haber nacido sin pecado, ser la madre de Dios o incluso haber ascendido al cielo.

No obstante, el catolicismo no veneró siempre a María ni le confirió tales características desde sus inicios, sino luego de más de medio siglo de cristianismo. Sorprendente, ¿no? Fue una serie de desafortunadas decisiones las que endiosaron a una mujer común elegida para desempeñar una tarea extraordinaria.

  • Las profecías

    – En Génesis 3:15 no se habla de María propiamente, sino de que un hombre, es decir, uno nacido de mujer sería el Salvador que diera la posibilidad a la humanidad de reconciliarse con Dios, quien estaba ejecutando el juicio de que la paga del pecado sería muerte. La profecía realmente trata sobre Jesucristo.
    – El nacimiento del Redentor de la humanidad que dijo ser uno con Dios debería ser algo sobrenatural. El profeta Isaías asegura que una manera de identificar al Cristo es que nacería de una virgen, una mujer que aún no tendría relaciones sexuales con su prometido (Isaías 7:14), lo cual tuvo su cumplimiento en María (Mateo 1:18-25; Lucas 1:26-38). Las profecías, entonces, no eran sobre ella, sino de cómo nacería el Señor Jesús.

  • La virginidad de María

    – En el texto de Mateo 1:24-25 la palabra clave es hasta, aduciendo que José no tuvo relaciones sexuales con ella sino hasta después del nacimiento de Jesús, por lo que su virginidad perpetua no es un hecho que enseñe la Biblia. Si ella era virgen no era por una cualidad o virtud divina, sino porque aún no se había casado, y una vez casada tendría relaciones sexuales con su esposo, como es lo natural.
    – La profecía había dicho que el Mesías nacería de una virgen como señal de que era obra de Dios, no se refería a la virtud de una mujer en especial, sino a la de una condición temporal de una mujer que concebiría sin haber tenido relaciones sexuales previamente. Ser una mujer judía virgen antes del matrimonio no era extraordinario, sino más bien algo común.
    – La Biblia enseña que Jesús tuvo hermanos y los menciona por nombre, excepto a las mujeres, si es que las hubo (Mateo 13:53-56; Marcos 6:2-3; Juan 2:12; Hechos 1:14; 1 Corintios 9:-5; Gálatas 1:19). La doctrina católica asegura que las referencias a los hermanos de Jesús realmente son hechas a sus primos, puesto que en la cultura judía de entonces se le llamaba hermanos también a los primos, pero no hay evidencia de que los evangelistas se refieran exclusivamente a los primos. De hecho, es común al judaísmo que en los textos se haga referencia a la familia nuclear, y no a la extendida, cuando no hay necesidad de ello.

  • Lo que Jesús dijo de María

    – Cuando María y sus hijos buscaban a Jesús en un lugar donde estaba enseñando, el Señor no dio preeminencia a la mujer que le había concebido, sino que la puso en igualdad a cualquier otro creyente (Mateo 12:46-50).
    – Cuando una mujer alaba a la progenitora de Jesús, en congruencia con lo dicho en el texto bíblico citado anteriormente, responde que no es ella la dichosa, sino quienes escuchan la palabra de Dios y la obedecen (Lucas 11:27-28). Así impide que María se lleve la gloria que no le corresponde.

  • Lo que el ángel dijo de María

    – En Lucas 1:26-38 el ángel que se le aparece para anunciarle el nacimiento de Jesús le dice “salve” (χαίρω), que en griego es un saludo común y no está relacionado con alguna cualidad de la persona a quien se saluda.
    – También le dijo “muy favorecida” o “llena de gracia” (χαριτόω). En griego esta expresión indicaba que la persona estaba siendo objeto de una distinción especial, pero tal cosa no se concede por los méritos o virtudes de la persona, sino por los de quien da la distinción. Esta idea del verso 28 se repite en el verso 30.
    – En ese sentido, por eso le dice “el Señor es contigo” y “bendita”, enfatizando que Dios le da gracia y bendice. La razón: tendría un hijo y, como ella no había tenido relaciones sexuales con hombre alguno, sería Dios mismo quien obraría esta señal milagrosa en ella (Lucas 1:34-35).

  • Lo que María dice de sí misma, de Dios y de Jesús

    – Ella se identifica como sierva o esclava de Dios (Lucas 1:38), es decir, en ningún momento se asume sin pecado. De hecho, el único ser humano sin pecado fue Jesús y no tuvo pecado para ser el sacrificio “sin mancha” y “perfecto” para la expiación de los pecados (Hebreos 10). Si María no hubiera tenido pecado Dios estaría mintiendo cuando las Escrituras dicen: “10 Como está escrito: No hay justo, ni aun uno; 11 No hay quien entienda, no hay quien busque a Dios. 12 Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; no hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno”, Romanos 3.
    – La actitud de María de someterse a Dios contradice las suposiciones de que ella sea la “madre de Dios”. De hecho, no tiene lógica alguna que Dios, el Creador de todo, tenga una madre y que su madre sea una mujer que él mismo creó. Jesús es el Hijo de Dios, siendo Dios mismo con él, pero cuando se encarnó para ser Dios con nosotros (Emanuel) necesitó de una matriz humana. Por eso es absurdo concluir que por tener una madre esa misma mujer sea la madre de Dios.
    – Ella misma se reconoce como una persona que debe obediencia al Señor y se refiere a su condición como ταπείνωσις, que puede ser traducido como bajeza o vileza (Lucas 1:46-55), palabra que se refiere a la condición moral de pecaminosidad, esto es, a su indignidad como criatura pecadora, así como a la económica o social al ser pobre, en contraste con la posición suprema del Dios Santo, Creador, Todopoderoso.
    – Cuando se autodenomina “dichosa” manifiesta gozo al saberse elegida como un instrumento para la venida del Mesías, Jesucristo.

  • El papel de María en la iglesia

    – Ella era un creyente más en el Hijo de Dios, y como tal, perseveraba con los apóstoles entre tanto la promesa del Espíritu Santo se cumplía (Hechos 1:13-14).
    – No se menciona más a María, implicando que no tuvo ninguna distinción especial entre los creyentes ni como persona sin pecado (inmaculada), ni como supuesta madre de Dios, ni como siempre virgen, ni como intercesora. Esto es porque ninguna de esas características es verdad. De hecho, la Biblia tampoco relata que su cuerpo muerto hubiera sido llevado al cielo.
    – El apóstol Pablo, quien explicó buena parte de la doctrina que la iglesia profesa, identifica a Cristo como la única persona humana con el oficio de ser mediador entre Dios y los hombres (1 Timoteo 2:15). No se encuentra una sola mención en el Nuevo Testamento de que un creyente haya orado a María por intercesión ante el Padre. Jesús dijo de sí mismo que él es el único camino a Dios (Juan 14:6)

  • Lo que la historia dice sobre la veneración a María

Entre algunas de las tradiciones a las cuales apela el catolicismo que no son enseñanzas bíblicas se encuentra la veneración de imágenes, las penitencias, el celibato de los sacerdotes y la veneración a María. Fue el Concilio de Éfeso del siglo V que hizo la declaración infame de que María es la “madre de Dios” por el hecho de haber concebido a Jesús en su naturaleza humana.

Aunque previamente hubo intentos de endiosar a María, siempre fueron combatidos por la Iglesia. No fue sino hasta el siglo VII que se comenzó a extender de forma preocupante la veneración a María. Tal herejía fue alimentada por el establecimiento en toda Europa de un sentir de respeto a la mujer muy promovido por la literatura de la época, principalmente en la poesía.

Se le comenzaron a atribuir milagros y títulos abominables como Reina de los Cielos, entre otros inspirados en deidades femeninas de diversas culturas paganas. La veneración a María coincide con el combate al culto y veneración a Freya, diosa del amor y la fertilidad de los pueblos bárbaros del norte de Europa, entre ellos los nórdicos, esta y germánicos.

También podría interesarte:

Efraín Ocampo es consejero bíblico y fundó junto con su esposa Paola Rojo la organización sin fines de lucro Restaura Ministerios para ayudar a toda persona e iglesia a reconciliarse con Dios y con su prójimo. También es autor del éxito de librería “La Iglesia Útil”, entre otros libros.
Encuentra más sobre estos temas en sus libros sobre Restauración: 40 días en el desierto, Amar como a mí mismo y La Iglesia Útil.

Comments

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.