Queremos agradar a Dios, pero ¿debes confiar en sentir paz al tomar decisiones? Todos queremos tomar buenas decisiones, especialmente si crees en Dios y sabes que rendirás cuentas de todo lo que él te ha confiado, como tus habilidades y talentos, recursos materiales, personas que ha puesto en tu camino, oportunidades de adquirir conocimientos, aprender oficios y tener un empleo, entre muchas otras cosas más (Mateo 25:14-3o).

Ejerciendo la Consejería Bíblica nos topamos con una inquietud muy común. Queremos estar seguros de estar haciendo lo correcto y pedimos señales, revelaciones o que Dios tenga cualquier forma de comunicación con nosotros que nos confirme nuestro error o acierto.

¿No crees que sería muy fácil obtener el visto bueno de Dios para todo lo que hacemos? Eso nos ahorraría el esfuerzo de crecer y madurar. Las decisiones que tomamos entrenan tu mente y corazón para que estén alineados a Su voluntad y así todo lo que hagas le agradará. Y aquí viene otra pregunta recurrente: ¿cómo saber que la carrera que estudié, el esposo con que me casé, el auto que me compré, el empleo que obtuve, la iglesia a la que me uní, la amistad que elegí… y un largo etcétera… son la voluntad de Dios?

Sentir paz no es garantía de haber tomado buenas decisiones

Algunos dicen que si la decisión tomada es la correcta, o si viene de Dios, entonces sientes paz. ¿Será cierto? No, es falso. Veamos un par de ejemplos de hombres cuyas vidas podemos conocer por la Biblia. El rey Saúl recibió la orden de parte de Dios de destruir a los amalecitas y todo cuanto tenían, pero Saúl perdonó la vida al rey y a lo mejor de las ovejas y del ganado. Según Saúl, ofrecería lo mejor de los animales en sacrificio a Dios. Entonces Dios mandó decir a Saúl que prefería la obediencia a los sacrificios (1 Samuel 15:1-34).

Por más que leo no veo a Saúl inquieto por desobedecer a Dios antes de ser reprendido. Al contrario, veo que tenía mucha paz y su rebeldía no lo incomodó en absoluto. Por este pecado Saúl fue desechado por Dios. David, quien le sucediera como rey de Israel, hizo adulterar a Betsabé y a su esposo lo mandó poner en lo más recio de la batalla para que muriera. Luego de esto el profeta Natán confrontó a David por su pecado, pero antes no se le ve al rey compungido o triste por sus malas decisiones, sino que está como si nada (2 Samuel 12:1-14).

En estos dos casos y en muchos más vemos que luego de pecar no hay un pesar por haber obrado mal, sino cierta paz, por lo que podemos concluir que sentirse tranquilo no es forzosamente una señal de haber tomado una buena decisión. El apóstol Pablo decía que los mentirosos tienen cauterizada la conciencia (1 Timoteo 4:2), es decir, tienen un callo que le quita su sensibilidad, por causa del pecado. Significa que dejamos de sentir arrepentimiento, vaya, ni llegamos al remordimiento.

El manual para las buenas decisiones

Bueno, en resumen, no importa que te sientas a gusto con tus decisiones, algunas podrían ser malas, erradas o pecaminosas, como vimos en los ejemplos; guiadas por tu carnalidad, no por el Espíritu. No se puede confiar en el corazón porque es engañoso y perverso (Jeremías 17:9), y no debemos ser sabios en nuestra propia opinión (Proverbios 3:5-7).

El mismo texto de Proverbios nos da la clave para tomar buenas decisiones, junto con otros que enlisto:

  • Teme a Dios y apártate del mal (Proverbios 3:7)
  • No hagas caso a los consejos de los malos (los que no toman en cuenta a Dios) (Salmos 1:1)
  • No andes en camino de pecadores (Salmos 1:1)
  • Encuentra satisfacción total en los mandamientos de Dios (Salmos 1:2)
  • Medita en la Biblia todo el tiempo para conocer mejor a Dios y descubrir qué es aquello que Dios ama y lo que aborrece (Salmos 1:2)
  • Practica los mandamientos de Dios y búscale de corazón, no andes haciendo lo malo (Salmos 119:2-3).
  • Amar los mandamientos de Dios nos libra de ser avergonzado (Salmos 119:6), del ofender a Dios o a nuestro prójimo (Salmos 119:11), de la soberbia y la maldición para los rebeldes (Salmos 119:21), de la tristeza (Salmos 119:25), de la ansiedad (Salmos 119:28), de la mentira (Salmos 119:29), de la avaricia (Salmos 119:36), de la vanidad (Salmos 119:37), y de la esclavitud a mi pecado (Salmos 119:45), entre muchas cosas más.

Conclusión

Así seguramente tomarás buenas decisiones. Esto no implica que como resultado de esas decisiones correctas siempre ocurrirán cosas que te hagan sentir mejor según tus expectativas, más cómodo o próspero económicamente, por ejemplo. Son buenas decisiones porque estarás en comunión con Dios, no necesariamente porque te produzcan beneficios materiales, económicos, sentimentales o de cualquier tipo. Creer en Dios en un mundo que lo rechaza no es fácil, sin embargo Jesucristo prometió que el Padre suplirá tus necesidades si lo pones primero que a todo lo demás (Mateo 6:33).

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Efraín Ocampo es consejero bíblico y fundó junto con su esposa Paola Rojo la organización sin fines de lucro Restaura Ministerios para ayudar a toda persona a reconciliarse con Dios y con su prójimo.
Encuentra más sobre estos temas en el libro de Restauración Personal “40 días en el desierto”. También está disponible el libro de Restauración de Relaciones “Amar como a mí mismo“ y de Restauración de Iglesias “La Iglesia Útil“.

 

Comments

2 Comments

  1. Ana Valdrían

    Hola, lo que siempre me encuentro cuando pregunto sobre ” si tome o no una buena decisión” son respuestas ya sea sobre desobediencia o sexuales yo no considero estas como decisiones si no como tal, DESOBEDIENCIAS, pero que pasa cuando suceden cosas injustas en tu vida y luego dices ok continuare y entonces otra injusticia sobre el mismo tema y entonces dices ” tiene que ser Dios pues ya van dos” y dices “mejor hago caso y busco por otro camino” pero entonces surge la duda, esto es lo que Dios quiere??? Estoy tomando la decisión correcta?? si fuera para seguir adelante, porque pasó esto y empeoró??? Entonces si ea de Dios, Él me esta diciendo con esto que busque otro camino para llegar a mi destino??? Y si no??? Necesito una señal y si esa es la señal??
    Ahora me entienden? No me refiero a actos deliberados y desobediencias si no a casos reales de decisiones tomadas por cosas que van ocurriendo.
    Y es esto lo que no encuentr, pero seguiré buscando.

    1. Efraín Ocampo

      Entiendo lo que buscas Ana. Como consejero te lo puedo decir con confianza, si buscar casos reales para saber si eso que hizo alguien estuvo bien o le fue bien, eso no te va a ayudar como piensas,  porque lo que a alguien le funcionó podría no funcionarte a ti. Una decisión podría parecer buena y no serlo en realidad. Precisamente por eso Dios nos dejó en la Biblia principios generales para vivir, para tomar decisiones y por eso ofrecemos en este artículo y en muchos otros los principios bíblicos para tomar decisiones porque si sigues el consejo bíblico, sin importar la situación específica en la que estés, sabrás que estás tomando una buena decisión. Gracias por haber escrito. Dios te bendiga Ana.

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