¿De qué lado estamos… realmente?

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A donde vamos, en Restaura Ministerios animamos a los creyentes a pasar de ser simpatizantes de las enseñanzas de Jesús a ser sus discípulos.

¡Hay que despertar las conciencias adormecidas! En cada Consejería Personal o de Restauración de Relaciones, en cada conferencia, taller o capacitación que damos a grupos de cristianos e iglesias encontramos personas que confiesan estar practicando el pecado, desesperadas por hacer la voluntad de Dios. Así me encontraba yo antes.

Ellas y ellos piden ayuda. Se sienten solos. Reconocen continuar haciendo aquello que saben ofende a Dios y a sus prójimos, sean sus padres, madres, hermanos, amigos, otros creyentes o desconocidos. Confiesan haber intentado una y otra vez dejar de hacer lo malo y no haberlo logrado.

En muchas iglesias comprobamos la ausencia de discipulado:

  • creyentes viviendo su fe rodeados de gente, pero ignorados
  • no nos interesamos por cuidar nuestra comunión con Dios ni la de nuestros amigos cristianos, por lo que no nos animamos ni corregimos unos a otros a través del consejo bíblico
  • toleramos la práctica de nuestro pecado y los de los otros
  • estar mal con Dios nos detiene para ayudar a otros a estar bien con Dios
  • algunos prefieren alejarse de la iglesia debido a que no son restaurados
  • si llega a saberse el pecado de alguno, la iglesia los aísla y desprecia, en vez de restaurarlos
  • muchos jóvenes cuestionan la fe porque sus padres les enseñan a obedecer a Dios pero no obedecen sus mandamientos
  • aseguran no tener un ejemplo a seguir

Por lo anterior, las iglesias debemos trabajar y colaborar en que seamos más discípulos y menos simpatizantes. La verdad que la Escritura nos muestra es tremenda: o somos hijos de Dios o del diablo (1 Juan 3:8-9), o tenemos la mira en las cosas de arriba o en las de la tierra (Colosenses 3:2), o vivimos en la carne o conforme el Espíritu (Romanos 8:5), o hemos renacido para salvación o seguimos muertos en nuestros pecados para condenación (1 Pedro 1:22-23 y 2:1-3); somos santos como Él es Santo (1 Pedro 1:13-16) o pecamos voluntariamente (Hebreos 10:26), o seremos salvos o condenados (Romanos 8:1-2). No hay término medio y tememos que hay entre nosotros muchos simpatizantes de Jesucristo que no se han dado cuenta de su condición.

Ante tal realidad, contraria a lo que la Iglesia debiera ser, continuaremos respondiendo a nuestro llamado. Nuestro anhelo es dejar de existir como ministerio, cuando menos creyentes requieran ser restaurados por Dios para romper las cadenas de su religiosidad y de su pecado, y darles libertad.

¡Ponte a cuentas con Dios hoy!

19 Tú crees que Dios es uno, y haces bien. ¡Pues también los demonios lo creen, y tiemblan! 20 ¡No seas tonto! ¿Quieres pruebas de que la fe sin obras es muerta? Santiago 2 (RVC)

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Comenta abajo o escribe a contacto@restauraministerios.org. Más sobre este tema y sobre la necesidad de que colaborar en restaurar la iglesia podrás encontrarlo en el libro La iglesia útil.

Efraín Ocampo es consejero bíblico, escritor, cantante, compositor, ex periodista y fundó junto con su esposa Paola Rojo la organización sin fines de lucro Restaura Ministerios para ayudar a toda persona a reconciliarse con Dios y con su prójimo.

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