Te ayudamos a saber qué debes tomar en cuenta para examinar tu vida. Es verdad, no es posible simplificar tu comunión con Dios a una pequeña prueba en línea para saber, en palabras del mismo Jesús, si nuestra vida es fría, tibia o caliente.

Para empezar, he de decir que evaluar nuestra relación con Dios es algo bíblico. Varios Salmos hablan sobre eso, especialmente los de David. El Salmo 26 es conocido por ser una oración en la que David pide a Dios probar su corazón y sus obras, algo que muy pocos se atreverían a hacer, pues eso requiere de integridad. Otro Salmo similar de la misma autoría es el 139. El Salmo 11 dice que Dios examina a los hombres y va más allá al decir que Dios prueba al justo, lo cual significa que no sólo identifica si somos obedientes, sino que se asegura de que lo seamos bajo cualquier circunstancia.

Salmo 26

1 Júzgame, oh Jehová, porque yo en mi integridad he andado;
 He confiado asimismo en Jehová sin titubear.

Escudríñame, oh Jehová, y pruébame;
Examina mis íntimos pensamientos y mi corazón.

Porque tu misericordia está delante de mis ojos,
Y ando en tu verdad.

El sabio Salomón recomienda examinar nuestra vida para procurar andar en justicia en Proverbios 4:26.

El apóstol Pablo exhortaba a sus lectores a meditar en sus vidas y preguntarse si eran agradables a Dios. En 1 de Corintios 10:12 insta a los creyentes que piensan estar firmes en la fe a mirar no caer y en 2 de Corintios 13:5 les pide examinarse y a probarse, meditando para comprobar si estaban en la fe o si estaban reprobados. Jesús mismo insta a quitarnos la viga en nuestro ojo para ayudar a nuestro prójimo a quitar su paja del suyo.

Como discípulos de Jesús es necesario evaluar nuestros pensamientos y nuestras acciones de forma permanente. Pablo comparó la disciplina del atleta, necesaria para ganar una recompensa corruptible, con la disciplina del creyente, necesaria para llegar a la meta, diciendo “no sea que después de haber predicado a otros yo mismo quede eliminado”. El autor de Hebreos (12): alertó: “Tengan cuidado. No vayan a perderse la gracia de Dios…” y remata con “Si no escaparon los que desecharon al que los amonestaba en la tierra, mucho menos escaparemos nosotros si desechamos al que amonesta desde los cielos”.

Evaluar tu comunión con Dios es un trabajo permanente. Debes hacerlo a la luz de la Biblia para que no juzgues tu vida con tus parámetros, sino con los de Dios.

Usa este pequeño test que puede ayudarte a tener una idea. También acude a un creyente maduro en la fe para que te discipule. El devocional “40 días en el desierto” puede llevarte de la mano de la Escritura para tomar decisiones difíciles. Puedes adquirirlo aquí.

TestDescubre cómo está tu vida espiritual

Esta prueba no tiene preguntas correctas o incorrectas, únicamente debes seleccionar la respuesta con la que más te identifiques. Debes ser sincero para que refleje bien cómo está tu comunión con Dios. No te engañes y contesta honestamente, solamente tú conocerás el resultado.

1. Me considero…

 

. Un buen creyente
. Bueno, pues no le hago mal a nadie
. Un ejemplo a seguir en todas las áreas
. Un pecador promedio

 

 

2. Pienso que mi vida…

 

. Agrada a Dios porque oro, leo la Biblia y voy al templo
. Es normal, yo creo en Dios
. Está bien, otros han hecho cosas peores
. Obedece a Dios en cualquier circunstancia

 

 

3. Cuando peco…

 

. Me siento triste, pero sé que Dios me perdona
. Hago lo necesario para evitarlo y acudo a un creyente ejemplar para que me ayude
. Nadie se da cuenta, aunque sé que Dios lo sabe
. Pido perdón a Dios, pero a veces peco otra vez

 

 

4. Normalmente…

 

. Hago cosas que no quiero
. Le pido a Dios que me cambie
. Procuro hacer más cosas buenas que malas
. Elijo hacer lo correcto

 

 

5. Cuando pienso en mi pecado…

 

. Me enoja repetirlo a pesar de mis intentos de no practicarlo
. Comprendo que fueron las circunstancias o las malas compañías
. Me duele y pienso en cómo evitar caer en la tentación
. Casi no pienso en eso, cuando lo hago me siento mal

 

 

6. Me identifico más con la frase…

 

. Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras
. Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien
. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece
. Bien, buen siervo y fiel

 

 

7. Como discípulo de Jesús yo…

 

. Oro, leo la Biblia, voy a la iglesia y sirvo en lo que puedo
. Imito en todo a Cristo y reto a otros a imitarme
. Procuro que la gente lo conozca y lo siga
. Vivo mi fe sin hacerle daño a nadie

 

 

 

 

 

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Efraín Ocampo es consejero bíblico y fundó junto con su esposa Paola Rojo la organización sin fines de lucro Restaura Ministerios para ayudar a toda persona a reconciliarse con Dios y con su prójimo. Es autor del éxito del librería “La Iglesia Útil”, entre otros libros.
Encuentra más sobre estos temas en el libro de Restauración Personal “40 días en el desierto“. También solicita el libro de Restauración de Relaciones “Amar como a mí mismo” y de Restauración de iglesias “La Iglesia Útil“.

Comments

1 Comment

  1. jose alvenda

    Esta evaluacion es parte de la formacion espiritual en la vida de todo discípulo de Cristo
    y asi debe de ser la vida de cada seguidor de Jesus una vida llena de disciplinas espirituales

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