Con “no temas” quiere que no tengamos temor de nada al tener temor de él.

Desde que grabé el episodio 5 de mi podcast sobre tener la verdadera paz que no se desvanece ante las adversidades, que es la que solo el Señor puede dar, estuve meditando en una de las frases que en mi experiencia es de las más hermosas pero también de las más manipuladas: no temas.

¡Es una hermosa frase! Está llena de esperanza y, de hecho, a simple vista podemos concluir que ese es su objetivo. Cuando la ha dicho, Dios ha querido dar esperanza a sus destinatarios. Mi meta al escribir esta reflexión es que los hijos de Dios entendamos mejor que esa frase tiene muchos contextos y sobre todo que decirla o creerla como una frase mágica, un encanto o un abracadabra es lo que hacen los supersticiosos con los amuletos. Entonces, ¿qué debemos entender?

No temas: cuando Dios interviene

La historia bíblica nos muestra cómo Dios intervino en la Historia de formas sobrenaturales con el objetivo de dar aliento, consuelo y esperanza a personas específicas como Abraham, Daniel, a las mujeres a quienes les fue anunciada primeramente la resurrección del Señor, a Pablo o también a grupos como el pueblo de Israel o la Iglesia.

Cuando esas palabras fueron pronunciadas había una situación tan angustiante como un ejército enemigo marchando en su contra, tiempos de incertidumbre, un sentimiento de abandono, infidelidad y desobediencia, retos que superaban las capacidades y fuerzas propias, el desánimo y la desesperanza, y el propósito siempre fue un llamado a confiar en Dios, a ser fieles a él y a obedecerle.

¡Qué hermoso! La frase “No Temas” nos recuerda que estamos limitados, que somos débiles e inconstantes pero que Dios tiene el control de todo, que nos ama, y de manera muy importante, que él llevará a cabo sus planes. Entendámoslo: si Dios interviene es para hacer lo que se ha propuesto, no para de alguna manera forzarlo a que haga lo que queremos o estamos esperando que haga según nuestra propia sabiduría.

No temas las circunstancias; teme a Dios

El verbo temer puede sonar confuso en nuestros tiempos. Básicamente, en la antigüedad tenía dos usos:

  • el sentimiento de estar atemorizado o el provocado por una amenaza, por el mal o sus efectos destructivos. Hebreo 3374 yireath o Griego 5401 phobos.
  • el verbo hebreo 3372 yaré indica un temor reverencial, es decir, la actitud de una persona que reconoce la dignidad y el respeto que alguien merece. Aplicado a Dios, es reconocer que él es Dios, que merece la honra y la gloria por su majestad, su justicia ––porque es Juez, pero también por su gran e inagotable amor, misericordia y gracia para con nosotros.

Tener clara esta diferencia es sumamente liberador y da paz. Como ves, sus significados no son diferentes a los que conocemos. En pocas palabras, si tememos a Dios nos apartaremos del mal ––una pequeñísima muestra: Job 28:28, Salmo 34, Proverbios 3:7, Ezequiel 18:30, Colosenses 3:5-17, 1 Pedro 3:8-16––. Temer a Dios nos librará del temor a lo que puede pasarnos porque nuestra esperanza, confianza, paz y gozo estará en él.

No temas porque Dios está contigo

¿Ahora lo ves con mayor claridad? Si te pasaste de largo los textos bíblicos te animo a leerlos porque eso es lo que cambiará cómo piensas, cómo te comportas y alejará tus temores.

Pero tampoco quiero que pierdas de vista que cuando Dios dice “No Temas” él se dirige a los suyos, a su pueblo, a sus hijos, aquellos que hacen su voluntad porque le temen. ¡Que eso te dé paz! Y si estás lejos de Dios hoy, es tiempo de reconciliarte con él.

Los ojos de Jehová están sobre los justos, y atentos sus oídos al clamor de ellos.

Salmo 34:15

Por cierto, hice mi propia cuenta y, aunque dice “no temas” más de 300 veces en la Biblia, solamente alrededor de 100 están relacionadas con una instrucción directa de Dios a los suyos dando esperanza y aliento instándolos a confiar en él. Sí, también me sentí engañado por los que dicen que hay un “no temas” por cada día del año, pero ¿sabes qué? Eso no cambia nada. Dios te dice: no temas.

Efraín Ocampo es consejero bíblico y fundó junto con su esposa Paola Rojo la organización sin fines de lucro Restaura Ministerios para ayudar a toda persona e iglesia a reconciliarse con Dios y con su prójimo. También es autor del éxito de librería “La Iglesia Útil”, entre otros libros.
Encuentra más sobre estos temas en sus libros sobre Restauración: 40 días en el desiertoAmar como a mí mismo y La Iglesia Útil.

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